6 efectos del rechazo afectivo y el ostracismo.

La canción “corazón espinado” de Maná, describe bien el dolor emocional causado por el rechazo, que activa las mismas zonas cerebrales que el dolor físico.

El rechazo duele de verdad, y causa, además, un fuerte daño a nuestro bienestar psicológico que va mucho más allá del mero dolor emocional. Aquí les dejo 6 efectos del rechazo sobre nuestras emociones, nuestros pensamientos y nuestra conducta:

  • El Rechazo y el dolor físico activan las mismas áreas del cerebro.Cuando experimentamos el rechazo de un ser querido, se activan las mismas áreas del cerebro que cuando sentimos dolor físico. Nuestro cerebro responde de forma parecida ante las experiencias de rechazo y de dolor físico.
  • El Rechazo social guarda una gran relación evolutiva con la muerte del individuo.El rechazo social del hombre primitivo con respecto a su clan o su tribu, era un sinónimo de muerte, debido a que las posibilidades de supervivencia en solitario eran muy limitadas. Tan amenazador era el riesgo de ostracismo, que nuestro cerebro nos alerta de ese peligro ante un rechazo, haciéndonos sufrir y activando las mismas áreas físicas del dolor.
  • Recordar el rechazo de un ser amado nos vuelve a activar la zona de dolor y las emociones negativas aparejadas. Es la forma en que nuestro cerebro recrea una y mil veces la experiencia negativa con el objeto de encontrar soluciones a ese rechazo, mediante la relativización del mismo, o mediante la aceptación de otro grupo o persona (“un clavo quita otro clavo”).
  • El Rechazo castiga nuestra “necesidad de pertenencia.” Una de las necesidades básicas del ser humano es la necesidad de pertenencia a un grupo. El hombre es un ser social por naturaleza. Reestablecer relaciones con quién nos ha rechazado o encontrar nuevos grupos sociales de pertenencia, alivia nuestro dolor emocional.
  • El Rechazo genera conductas antisociales. Uno de los efectos más negativos de la experiencia de rechazo y soledad, es una mayor agresividad, contra uno mismo o contra los demás: suicidio, conducción temeraria, alcoholismo, drogas, ludopatía, atracos, peleas, asesinatos….son algunas de las conductas antisociales a las que el rechazo predispone. Afortunadamente no existe una relación causa-efecto directa, puesto que la formación, la capacidad de introspección, entre otros factores pueden relativizar estas consecuencias.
  • El Rechazo destruye nuestra autoestima. La experiencia de un rechazo afectivo sabotea a menudo nuestra autoestima. La culpa y los pensamientos negativos hacia uno mismo pueden invadir nuestra mente de forma persistente, incluso obsesiva. Es necesario rechazar las culpas y asumir que en una ruptura casi siempre todos tienen parte de la responsabilidad. En todo caso, mejor que culparse es aprender de los errores.

Acerca de Baltasar Santos

Licenciado en Psicología, post grado en mediación, y máster en psicología forense. Curioso y en constante aprendizaje. Me encanta impartir clases, las TIC, pero sobretodo soy un apasionado de las personas. y disfruto aplicando psicología y formación para el desarrollo de personas y organizaciones.
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