Mejorar la inteligencia social en 6 pasos.

IERecientemente, en una reunión formal donde discutíamos sobre los perfiles profesionales de algunas personas, una de las asistentas hacía notar la falta de empatía de uno de los evaluados, y la gran empatía del otro candidato. Hacía esta evaluación aplicando de forma equivocada el concepto de empatía. Realmente, lo que mi compañera quería decir es que uno de los candidatos era extrovertido y el otro no lo era, sin que eso tenga que ver con la capacidad de entender a las personas.

¿Puede una persona introvertida ser empática?. Por supuesto que sí. La gran mayoría de personas introvertidas tienen una inmensa capacidad de escuchar y entender los problemas de los demás, sin necesidad de ser extrovertidos ni divertidos a la vista de los demás. En el polo opuesto, en algunos casos, las personas extrovertidas no son empáticas, dado que pueden preocuparse más de caer bien, y ser divertidos, que por escuchar y entender a los demás. Suele decirse que las personas extrovertidas tienen muchas más relaciones pero más superficiales que las personas introvertidas, mucho menos sociales, pero con relaciones más profundas y comprometidas.

Esa confusión de conceptos me ha motivado a escribir estas líneas en las que intentaré explicar que es la inteligencia social y cómo mejorarla.

Cuando hablamos de inteligencia nos referimos a la capacidad de adaptación al medio, a la capacidad que tenemos de relacionar conocimientos y utilizarlos para resolver una situación concreta. Cuando hablamos de inteligencia social nos estamos refiriendo a la capacidad que tenemos todos los seres humanos de entender, tratar y llevarnos bien con los que te rodean. Este tipo de inteligencia es aquella que ejercitada correctamente nos ayudará a mejorar la calidad de nuestras relaciones personales, a que nuestros logros profesionales aumenten, a que nuestras relaciones sentimentales sean mucho más estables y duraderas. En resumen, es el tipo de inteligencia que hará que nos relacionemos con efectividad y que obtengamos el mínimo nivel de rechazo.

La inteligencia social, contrariamente a lo que muchas personas opinan, no está preestablecida genéticamente. Se puede entrenar y para ello sólo hay que tener en cuenta algunos factores como los expuestos a continuación:

1. EMPATÍA: Es la capacidad de entender a los demás, de ponernos en su “piel” para entender lo que dicen, cómo se sienten…de forma que podamos ofrecerle la respùesta más adecuada. Decía en la introducción que no hemos de confundir empatía ni con simpatía ni con extroversión, sino la capacidad de conexión emocional con la otra persona. La podemos ejercitar cada día mediante un sencillo ejercicio: Busca un periódico o un “post” de algo que haya experimentado un amigo de facebook. Extrae de él la experiencia de otro e imagínate cómo te sentirías tú en su lugar. Te aseguro que si lo haces cada día al final tu cerebro lo hará de una manera natural.

2. LIDERAZGO: Liderazo no es sólo la capacidad de dirigir a los demás, sino sobretodo, la capacidad de crear sinergias que hagan que las personas quieran seguirte. El liderazgo exige disciplina y autocontrol en las buenas y en las malas situaciones. Las personas líderes, lo son en la medida en que pueden liderarse a si mismos, con su capacidad de autocontrol y disciplina personal en sus tareas. Una persona que se lidera a si misma está en disposición de liderar a otros.

3. ASERTIVIDAD: La asertividad es esa forma de comunicación que nos permite luchar por nuestros objetivos siempre de forma respetuosa con los derechos de los demás. Contrariamente a la comunicación pasiva (ejemplificada en la frase “lo que tu digas”, “lo que tu quieras”), y contrariamente a la comunicación agresiva (ejemplificada en los reproches o las amenazas a los otros), la comunicación asertiva se centra en tratar a los otros como tú querrías que te tratasen a ti. Para mejorar esta habilidad, cuando tengamos que abordar una situación polémica es útil centrarnos siempre en los hechos y no en las personas implicadas, eso nos ayuda a distanciarnos emocionalmente y nuestras palabras tendrán menos carga negativa, pudiendo centrarnos en la solución de los conflictos, de forma respetuosa y educada.

4. SABER ESCUCHAR Y PRESTAR ATENCIÓN: La escucha activa es el arte de centrarse en lo que el otro está diciendo. A menudo, las personas renunciamos a escuchar al otro, y mientras el otro habla nos dedicamos a “fabricar” nuestra respuesta. Cuando esto sucede, los diálogos se convierten en competiciones verbales o en monólogos en el que nadie escucha, y todo el mundo se preocupa más de hablar que de entender. No interrumpir al otro es esencial para escuchar, y sobretodo hacer que la otra persona se sienta escuchada, lo cual incrementa el vínculo afectivo entre las personas.

5. ANALIZAR EL LENGUAJE NO VERBAL DE LOS OTROS: Si eres de los que no te sueles fijar en la gesticulación o postura que los demás adoptan, te pierdes una información muy valiosa. Aprende a interpretar sus movimientos y la postura de su cuerpo y entiende qué están pensando o qué están sintiendo. Si le demuestras a los demás que tu comprensión es así de profunda se abrirán sin problema alguno.

6. EXPRESAR UNA SONRISA: La sonrisa es el mayor arma del liderazgo. Aunque seamos personas serias y responsables, no tenemos porque parecer secos y distantes. No cuesta nada dar dos besos o estrechar amablemente la mano. No cuesta nada expresa nuestra bienvenida a los demás con una sonrisa. Las personas físicamente distantes crean rechazo inconsciente.

La inteligencia social es sólo una de las múltiples inteligencias que poseemos, pero bajo mi punto de vista, la más importante. Mediante la inteligencia social conectamos con los otros y compartimos información y emociones. Practicalo.

Acerca de Baltasar Santos

Licenciado en Psicología, post grado en mediación, y máster en psicología forense. Curioso y en constante aprendizaje. Me encanta impartir clases, las TIC, pero sobretodo soy un apasionado de las personas. y disfruto aplicando psicología y formación para el desarrollo de personas y organizaciones.
Esta entrada fue publicada en actitud, inteligencia emocional y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s