Mindfulness: desactivando el piloto automático.

Acostumbrarse a no funcionar con el “piloto automático” sino con el “manual” es una buena manera de conectar con el mundo, con la realidad, y con una mejor manera de afrontar el estrés y los problemas y retos del día a día. Mindfulness es un término que no tiene una palabra correspondiente en castellano. Puede traducirse como atención y conciencia plena,  o bien como presencia atenta y reflexiva. En cualquier caso, los términos atención, conciencia y momento concreto presente, forman parte de su práctica.  Mindfulness significa, por tanto,  centrarse en el momento presente (aquí y ahora) de forma activa y reflexiva en lugar de vivir guiado por los automatismos aprendidos, la irrealidad o el soñar despierto.

En el mindfulness la atención, la conciencia y la reflexión no son para valorar o enjuiciar lo observado. No se trata de rechazar o aceptar, se trata de observar sin valorar, ni criticar, aceptando lo observado tal y como se da, en su pura esencia, incluyendo nuestros pensamientos, reflexiones y emociones. Es una forma de apartar los prejuicios, de buscar nuevos significados, de superar el conocimiento y los sesgos que nos aportan los sentidos.

Se trata de orientar la atención y la actividad, adecuándola a cada situación presente, no al pasado ni al futuro.

Independientemente de la meditación que realices, el Mindfulness tiene algunos elementos esenciales:

Centrarse en el momento presente.-  Esta es una característica definitoria de la terapia de conducta. Sin embargo, el centrarse en el momento presente tiene en el mindfulness un sentido distinto. Se trata de centrarse y sentir las cosas tal y como suceden, sin buscar su control. No se centra en un pensamiento para cambiarlo por uno positivo. Se centra en un pensamiento o actividad, la que se proponga, en sí misma, sin ánimo de control sobre ella. ¿Qué utilidad puede tener esto? La de aceptar las experiencias y sensaciones tal y como se dan, igual que el miedo a volar se pierde volando, o el miedo al agua se pierde nadando. Psicológicamente, esta técnica de centrarse en el estímulo presente (sea positivo o negativo), se llama exposición.

Apertura a la experiencia y los hechos.- El centrarse en lo que sucede y se siente en el momento presente significa centrarse en los aspectos emocionales y estimulares, no en la interpretación que hacemos de ello. Cuando interpretamos estamos traducimos a palabras, y cuando traducimos a palabras encorsetamos y etiquetamos las cosas , lo que supone la pérdida de la riqueza de las cosas que percibimos y sentimos. .

Aceptación radical. En el  mindfulness aceptamos radicalmente la experiencia, sin valorarla o juzgarla.   Se trata de aceptar las experiencias, y las reacciones a ellas, como naturales, normales. El esfuerzo por no valorarlas y aceptarlas permite no rechazarlas: el malestar, el enfado, la contrariedad no es algo de lo que se haya de huir, sino que forman parte de una experiencia humana que es preciso vivir. Aceptar lo desagradable o negativo es el primer paso para acabar con  el malestar, la ansiedad, los miedos o  el estrés.

Elección de las experiencias.- Puede pensarse que el mindfulness consiste en vivir con atención plena, reflexiva, no valorativa y aceptando lo que acontece de forma pasiva. Esto no es así. En el mindfulness elegimos de forma activa en qué implicarnos, en qué nos centramos.  Los objetivos, proyectos y valores de cada cual determinan sobre qué atender o prestar su tiempo e interés.

Control.-. La aceptación supone una renuncia al control directo. No buscamos el autocontrol de nuestras propias reacciones, sentimientos o emociones sino vivirlas y aceptarlas tal y como se producen.  No se trata de reducir (controlar) el malestar, el miedo, la ira o la tristeza, sino de experimentarlos como tal; en todo caso el efecto que pudiera producirse sobre esas emociones será de naturaleza indirecta.

Acerca de Baltasar Santos

Licenciado en Psicología, post grado en mediación, y máster en psicología forense. Curioso y en constante aprendizaje. Me encanta impartir clases, las TIC, pero sobretodo soy un apasionado de las personas. y disfruto aplicando psicología y formación para el desarrollo de personas y organizaciones.
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