Afrontar “el bajón anímico” navideño.

En Europa, las fiestas navideñas coinciden con el solsticio de invierno.  Ya anteriormente al cristianismo, estas fechas eran momentos propícios (en el hemisferio norte) de reuniones y celebraciones que tenían mucho que ver con el “apreciar lo conseguido durante el año” y

Al contrario que en el hemisferio sur, en el que las fiestas navideñas coinciden con el solscitio de verano, lleno de luz, en el  hemisferio norte, las navidades coinciden con  el momento más oscuro del año, teniendo a su favor que es la época en la que vino y cerveza están disponibles tras la recogida de sus ingredientes y su elaboración.

Se sabe que existe un efecto llamado  informalmente “depresión psicológica del invierno”  que está relacionado con el frío, el cansancio, el malestar, y la inactividad. Además, la falta de luz solar en los cortos días del invierno afecta a la secreción melatonina en el cuerpo, empujando el ritmo circadiano de sueño alargarse y teniendo efecto en el funcionamiento serotoninérgico que afecta también la sensación de “felicidad”.

Las reuniones y cenas con familiares y amigos son momentos que pueden activarnos y sacarnos de ese bajón anímico, o a la inversa, sumirnos en un mayor bajón anímico. También en casos de soledad física se incrementa el riesgo del sentimiento de soledad emocional. ¿Qué hacer?.

Además de visitar a tu psicólogo y revisar tus creencias y tus planes (para lo cual es un buen momento),  existen también algunas pautas naturales para mejorar el estado anímico. Ya que el fotoperiodo (exposición solar) nos afecta durante estas fechas, sin duda, el ejercicio y una mayor exposición a la luz (terapia de luz) revitalizan el cuerpo de su calma temporada de invierno y alivian la modorra producida por las alteraciones del  patrón de sueño. 

Festivales y celebraciones de mitad de invierno que ocurren en la noche más larga del año, a menudo piden floración perenne, brillante iluminación, grandes fuegos artificiales, fiestas, la comunión con el prójimo, y por la noche, un esfuerzo físico por el baile y el canto son ejemplos de terapias culturales de invierno que han evolucionado como tradiciones desde el comienzo de la civilización. Estas tradiciones pueden agitar el conocimiento, evitar el malestar, reiniciar el reloj interno y reavivar el espíritu humano.

Además de inducir el sueño, la melatonina tiene, entre otras funciones,  la de disminuir la oxidación; por ello los déficits de melatonina van casi siempre acompañados de insomnio y depresión, mientras que, en la metabolización, el déficit de melatonina parecería tener por contraparte una paulatina aceleración del envejecimiento.

En cuanto a la dieta, es momento de disfrutar de las reservas del verano, y de consumir alimentos que poseen precursores de la melatonina, como la avena, el maíz, el vino tinto, las patatas, las nueces y el arroz.

Acerca de Baltasar Santos

Licenciado en Psicología, post grado en mediación, y máster en psicología forense. Curioso y en constante aprendizaje. Me encanta impartir clases, las TIC, pero sobretodo soy un apasionado de las personas. y disfruto aplicando psicología y formación para el desarrollo de personas y organizaciones.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s